LAS VAGINAS MÁS CERRADAS VIENEN DE CHINA
El otro día iba yo al Ministerio de Asuntos Exteriores y al pasar por el supermercado me dije “¿uhm, qué tal un poco de leche?”. Entré, y al abrir la nevera me encontré un niño angoleño.
-Niño angoleño, niño angoleño- dije
-¿Qué pasa?- dijo
-¿Allí qué idioma se habla?
-Allí hablamos portugués y elefantí.
Así que le traje a la sede de Dada Madrina donde disponemos de un pequeño estudio montado con el dinero que obtenemos de una ONG fraudulenta, y grabamos una canción. Se titula Hip hop brasileiro.
Vendo armónica con trocitos de encías angoleñas.
23 enero 2009 a 15:55
Es altamente recomendable oirlo con auriculares para captar todos los trazos sonoros. También, si es posible, para conseguir máxima efectividad sería muy adecuado estar desnudo, en pie, con un zapato sobre la cabeza y dándote palmaditas en el culete al ritmo de la música.